lunes, 21 de febrero de 2011

Corazón de piedra, en Colombia





Durante este mes de febrero ha sido presentado el libro Corazón de piedra, de Antonio María Flórez, en Colombia. Ello ha tenido lugar durante actos en Bogotá, Medellín y Manizales. Éstas son algunas fotografías y el programa seguido:
Manizales. Martes 1 de febrero. Sala Múltiple Banco de la República. Presentaron: Adalberto Agudelo y Claudia Villegas. Entre los asistentes, los escritores: Octavio Escobar, Fabio Vélez, Ángel María Ocampo.
Medellín. Jueves 3 de febrero. Casa Museo Otraparte (Envigado). Presentó: Lucía Estrada. Entre los asistentes, los artistas: Silvana Tobón, Ramiro Tejada, Samuel Vásquez.
Bogotá. Jueves 10 de marzo. Biblioteca Fundadores Gimnasio Moderno. Presentaron: Maruja Vieira y Federico Díaz-Granados. Entre los asistentes, los escritores: Piedad Bonnet, Ana Mercedes Vivas, Gabriel Pabón, Jaime Echeverri, Alonso Aristizábal.

sábado, 19 de febrero de 2011

Soliloquios, en Trazos

Aparece en hoy Trazos a cargo de Enrique García Fuentes una reseña sobre el libro Soliloquios, de Diego Grillo Trubba. La reproducimos íntegramente.

De Diego Grillo Trubba, autor argentino, casi nada sabemos. Ni falta que nos hace. Pero si el lector es de los que siguen de vez en cuando los criterios de los que publicamos en este suplemento, hágame caso: consiga cuanto antes estos cinco relatos que componen la obra, apenas cien páginas de tamaño muy breve, y se regalará unos ratos de disfrute y goce como hace tiempo que yo no me daba. Cinco relatos, sí, unidos por el título ya que comparten esa característica de estar contados por una sola voz narradora que protagoniza (protagonizó, para ser más preciso, pues siempre narra a posteriori) lo allí expuesto. Cinco relatos que crecen a medida que nos internamos en su peripecia; el autor, con un ritmo endiablado, va acumulando referencias, sumando acciones y situaciones, intensificando lo expuesto hasta situarnos en las mismas puertas del vértigo, nerviosos, impacientes por ver cómo salimos del embrollo en el que el narrador protagonista nos introduce. Cinco relatos de perdedores que, la mayor parte de las veces, logran salir a flote pues les mantiene una insondable fe en sí mismos y un aliento que, no se sabe muy bien de dónde viene, pero les asegura (a ellos, pero también a nosotros, que, en seguida nos contagiamos) que quizá las cosas lleguen a buen puerto. "Romero y Julieta" es una desternillante revisión de un asunto tan aparentemente descarnado como puede ser el bestialismo; "Él no se enteró" es un tan divertido como tierno acercamiento al crudo tema de la muerte de un ser querido; "Lo que pasa es que la gente no dice lo que dice" es una suerte de pequeño sainete teatral donde las acotaciones cobran una fuerza inusitada; "Todo lo que se puede hacer por Sandra" se cuela de rondón en la mejor tradición del relato picaresco y suburbial, con una impactante trama de la que pocos augurarían que sabrían salir y "Comida china" (lo dejo para el final porque el que cuenta con mi más declarada preferencia)es toda una lección de cómo elaborar una "screwball comedy" en veinticinco páginas acumulando cuatro o cinco problemas seguidos y resolverlos de forma regocijante. ¿Qué más se puede pedir? Y lo tenemos aquí al lado, no se olvide.

domingo, 13 de febrero de 2011

DESTINOS INTERMEDIOS

Octavio Escobar se hace eco en su blog Destinos Intermedios de la aparición de Corazón de piedra, de Antonio María Flórez. Reflejamos el link por si os interesa.

http://destinosintermedios.blogspot.com/2011/02/corazon-de-piedra.html

sábado, 12 de febrero de 2011

VARIACIÓN

Olvida lo que soy y he sido,
olvida lo que somos.
Hijo, sé lo que serás.
Corazón de piedra
.

De Corazón de piedra, Antonio María Flórez

domingo, 6 de febrero de 2011

CORAZÓN DE PIEDRA EN HOY DIGITAL

Ayer sábado 5 aparecía en el blog de Simón Viola una extensa reseña del libro Corazón de piedra, de Antonio María Flórez y que el primero publicaba en el HOY DIGITAL. Reproducimos el texto íntegramente:

De madre dombenitense y padre colombiano, Antonio María Flórez ha alternado por razones educativas y luego profesionales periodos de su vida en España y en Colombia lo que le ha permitido conocer de primera mano el panorama literario de ambos países y lo ha convertido en un valioso puente de unión entre ellos. Por esta circunstancia, sus libros, asimismo, han aparecido en Colombia (El círculo cuadrado, 1987; En cámara lenta, 1989; ZOO (poemillas de amor antiecológicos) , 1993) y en España (El bar de las cuatro rosas, 1995; Antes del regreso 1996).

De nuevo en Colombia, Antonio María ha publicado La ciudad (2001), El arte de torear (premio de del Instituto Caldense de Cultura, 2002), Desplazados del paraíso (2003), y Dalí: el arte de escandalizar (2004), un ensayo de una notable acogida allí. Recientemente ha aparecido en la Editora Regional Transmutaciones (2010), una antología de la literatura colombiana actual que recoge muestras de distintos géneros (poesía, ensayo, novela corta y relatos).

Corazón de piedra, que ahora publica la editora villanovense Littera Libros, es un pequeño poemario que pertenece al mismo ciclo que Desplazados de paraíso (premio Internacional de Poesía “Ciudad de Bogotá 2003”, publicado ese mismo año y, más tarde, en 2006, por la Editora Regional de Extremadura), libro que abordaba uno de los efectos de la violencia en Colombia.

Como se sabe, el tradicional fenómeno migratorio desde las áreas rurales a las ciudades, común a toda Hispanoamérica, se ha visto intensificado en Colombia por la acción de grandes terratenientes, paramilitares y guerrilla, que fuerzan a aldeas enteras, acusadas de colaboracionismo, a la huida. Más de un millón de desplazados anuales se ve obligados al abandono de su entorno en avalanchas humanas de procedencia y destino impredecibles, como lo es el curso del enfrentamiento, que hace imposible programar de antemano medidas asistenciales y de acogida. La violencia y sus secuelas, con su extraordinaria magnitud y su prolongación en el tiempo, han pasado a formar parte de un “sistema de vigencias” común a varias generaciones de escritores colombianos, un elemento aglutinador que no produce naturalmente respuestas uniformes, pero sí impone su insoslayable presencia. Tratado por el teatro, la novela, el ensayo..., el tema ha penetrado también en la poesía, interpelada, como los demás géneros, a un compromiso ético con este terrible estado de cosas (que un personaje de Octavio Escobar Giraldo asocia con “mucha resignación y desesperanza y una infinita orgía de sangre”).

Aunque tanto uno como otro poemario contiene claves de interpretación relacionadas con la propia biografía personal, ambos libros (significativamente dedicados al hijo), situados bajo la advocación del episodio bíblico de la expulsión del edén, relatan el viaje entre peligros ciertos y acechanzas ocultas, de quienes dejan “la huella / sobre el polvo, / la hierba húmeda / y el barro” buscando la protección de los “falsos dioses de la ciudad calcinada” con el estigma bíblico de quien se sabe “desterrado del paraíso”.

Si allí, sin embargo, los protagonistas de la huida eran una joven pareja de prófugos, en Corazón de piedra serán un padre y un hijo que contemplan, como afirma la cita inicial de Cormac McCarthy “frente a ellos una gran desolación”. Y es la presencia del hijo, resuelta en un comportamiento lingüístico de preguntas cruciales y desconcertantes en su candor (“¿Qué harías si yo muriera, padre?”) la que introduce en este universo de cenizas el brillo fúlgido de una esperanza posible y da sentido al destino del adulto obligado a cuidar el “fuego que deberás portar”.

sábado, 5 de febrero de 2011

CORAZÓN DE PIEDRA



Aparece dentro de nuestra colección Littera Poesía el título Corazón de piedra, de Antonio María Flórez. El libro consta de diecinueve poemas a lo largo de los cuales el autor entabla un diálogo entre un padre y un hijo sobre aspectos fundamentales de la existencia. Partiendo de una cita de Cormac McCarthy contenida en su libro La carretera, el autor vuelve a incidir en la temática de la derrota y exilio que ya aparecía en obras anteriores. A su vez, el diálogo y la narración se intercalan para conseguir un libro de poemas que es también, un relato.

Antonio María Flórez es una autor nacido en Don Benito, Badajoz, pero ha pasado gran parte de su vida en Colombia. Esto resulta evidente en sus registros y en su forma de expresión. También podemos encontrarlo en este libro. Autor, entre otras, de las obras Zoo (Poemillas de amor antiecológicos), La ciudad, El arte de torear y Desplazados al paraíso. Ha sido incluido en diversas antología de poesía y relato y es ganador de varios premios.

lunes, 17 de enero de 2011

ENTREVISTA CON DIEGO GRILLO TRUBBA



Para escribir un buen relato se requiere...

Algo para decir. Creo que la raíz de un relato no es el conflicto que dispara la trama, ni la trama en sí, ni tampoco la forma que le otorgamos o el estilo que elegimos como más apropiado. Cuando digo "algo para decir" no me refiero a que deba ser algo trascendente, sino algo que al escribir nos otorgue la fuerza, se transforme en deseo para motorizar todo el proceso. Ese "algo para decir", por lo general, nunca va a estar explicitado en el relato -si es bueno-, pero justamente es lo que le permitirá poseer alma.

Cómo se presenta Soliloquios, un libro con un lenguaje muy argentino, ante el público español.

Vaya pregunta. Soliloquios no fue escrito para el público español. En verdad, no fue escrito pensando en público alguno. Lo que intenté con estos relatos fue abordar la problemática del relato oral, del habla. Fueron, fundamentalmente, ejercicios, experimentaciones para ver cuán fiel se podía ser a la lógica y el lenguaje de la expresión oral al abordar la prosa. Intenté ser lo más fiel que pude a la forma de hablar de la gente que conozco, que escucho, que son argentinos. No sé si lo conseguí. De todas formas, creo que los modismos no deberían dificultar la comprensión de alguien de otros territorios -muchas veces, dentro de la misma Argentina-, ya que lo que le otorga significado a una palabra, creo, es la construcción lógica de una oración, del discurso.

Las fuentes de las que bebe cualquier autor son innumerables pero, ¿cuáles son los autores de relatos que más han influido en Diego Grillo?

En cuanto a los relatos, mis autores preferidos -y, por lo tanto, los que supongo me influenciaron, son Carver, Salinger, Cheever, Fontanarrosa, Borges. Pero debería incluír también a unos cuantos novelistas: Auster, Dickens, Pynchon, Irving, entre otros.

De los jóvenes autores de la literatura argentina destacaría a... y por...

De los jóvenes escritores argentinos destaco a Leonardo Oyola, autor de Chamamé. Por un lado, porque su adscripción sin tapujos al género policial le permitió entablar lazo con una base interesante de lectores, y desde entonces explora cómo quebrar los límites del género, con resultados más que interesantes. Por el otro, porque ha comenzado a generar una obra y, al igual que la otra escritora que voy a nombrar, resulta justo que reciba el distintivo "escritor".
Destaco también a Samanta Schweblin, porque es una cuentista notable.
Por si fuera poco, ambos son buenas personas. Lo cual no es muy usual encontrar en el ámbito literario.

¿Cómo se ve la obra propia desde el otro lado del océano?

Me cuesta mucho imaginarla. No sé qué entenderá un lector español de lo que escribo. Supongo que los grandes temas -la muerte, el amor, la inocencia, etc.- continuarán trasluciéndose, generando el fenómeno de empatía, y que a partir de ello reparen en algunos detalles que les permitan ver que todos somos muy distintos y, al mismo tiempo, misteriosamente parecidos.

sábado, 15 de enero de 2011

SOLILOQUIOS



Aparece dentro de la colección Litteratos el título Soliloquios del argentino Diego Grillo Trubba. Se trata de cinco relatos escritos con un lenguaje bonaerense y un estilo desenfadado y ágil. Para el lector español puede suponer un reto y un esfuerzo compensado sobradamente por el planteamiento de este autor que, estamos convencidos, acabará haciéndose un nombre dentro de las letras a este lado del océano.
Diego Grillo Trubba es sociólogo y periodista. Ha publicado las novelas Los discípulos (2004)premiada por la Secretaría de Cultura de la Nación en Argentina y Crímenes coloniales. Los asesinatos de las invasiones inglesas (2010) finalista del premio Emecé de novela en 2008. Ha publicado cuentos en distintas antologías en Argentina, España y Cuba. En la actualidad trabaja en el Diario Perfil y dirige talleres literarios de cuento y novela.

lunes, 3 de enero de 2011

LA NAVEGACION POR EL MUNDO

Bajo el título La navegación por el mundo, Eduardo Moga publica en el ejemplar de noviembre de 2010 de la revista Turia una extensa crítica sobre el libro Desde una barca de papel, de Reginald Gibbons, que reproducimos a continuación:

Reginald Gibbons (Houston, 1947) es un autor ampliamente desconocido en España, pese a contar ya con una dilatada obra -que incluye novelas, relatos, estudios de literatura clásica y nueve poemarios- y a mantener una especie de relación con el castellano y la literatura en español, como demuestran sus ediciones bilingües de Luis Cernuda y Jorge Guillén, y sus convincentes traducciones de poetas mexicanos en New Writing from Mexico. La antología Desde una barca de papel. Poemas (1981-2008), su primer libro publicado en nuestro país, recoge muestras de siete de sus poemarios, desde The Ruined Motel hasta Creatures of a Day, su volumen más celebrado, finalista del National Books Award. La selección sólo excluye su opera prima, Roofs Voices Roads, que data de 1979, y Slow Trains Overhead: Chicago Poems and Stories, aparecido en 2010, después de cerrarse la edición.
Gibbons practica una poesía concisa y austera. Desde sus primeros versos, se advierte su gusto por contar historias sin sobresaltos sintácticos ni emboscadas léxicas. Incluso en los poemas de It's time (2002), en los que se adentra, excepcionalmente, en las procelosas aguas de la imagen visionaria, mantiene la precisión elocutiva, ciñéndose al fogonazo irracional, pero sin que se le deshilachen los sintagmas ni se hipertrofien en enumeraciones tumultuosas. En su esclarecedor prólogo, el responsable de la edición, Jordi Doce, califica a Gibbons de poundiano. Tiene razón: Pound quería, como los imaginistas del siglo pasado, alcanzar la frase compacta y justa, en la que cualquier palabra que no cumpliese una función específica, cualquier término superfluo o inexacto, fuera eliminado. Pound hallaba esa poesía tangible y despejada, exenta de adjetivos inertes y mucosidades expresivas, en la lírica griega, en algunos trovadores como Arnaut Daniel o Guido Cavalcanti, y en la poesía clásica china. Significativamente, Gibbons ha traducido a Sófocles y Eurípides, y ha leído en profundidad a los autores chinos, como revela el vasto poema central "Desde una barca de papel", perteneciente a Maybe It was So (1991), que da título a la antología y que constituye un homenaje explícito a la literatura del país asiático, escrito a la manera de los grandes relatos de sus autores, como Tu Fu, al que pertenecen los cuatro versos de su epígrafe inicial. Gibbons trae a esta pieza muchos de los motivos tradicionales de la poesía china, y, en un lugar muy destacado, el viaje y el río como metáforas de la existencia. También comparecen la barca, los gansos, la luna, el otoño y las colinas azules, entre otros símbolos del deambular humano y su tranquilo asombro ante los prodigios del instante, pero lo hacen junto con realidades del tiempo presente, como coches, cigarrillos y supermercados: Gibbons mezcla los tiempos para dar cuenta de un tránsito existencial en el que la evocación amante de la esposa y los hijos convinve con la descripción sosegada de las turbulencias colectivas.
La narratividad y el figurativismo de Gibbons -que llevan a Doce a calificar su poesía de poesía de la experiencia, "en el sentido literal y más auténtico de la expresión": como "reflexión atenta, de índole moral o sentimental, sobre sucesos de la vida cotidiana"- no carecen de sentidos ocultos ni de proyecciones trascendentes, que se entrevén a menudo, tras las engañosas transparencias de sus versos. Sus poemas hurgan siempre en lo próximo, incluso en lo doméstico, para extraer ecos perturbadores, melancolías imprevistas, sentimientos afilados como punzones. El peso de la intimidad se expresa, sobre todo, en una rigurosa meditación sobre el amor, un asunto recurrente en su obra: "Amantes", se titula un poema; "Amor", otro. En este leemos: "Trazamos una historia/ para nosotros mismos: después de exiliarnos/ el uno del otro, después de refugiarnos/ el uno en el otro...". Pero la mirada al exterior, preocupada por la configuración de una realidad que nos cincela y nos lastra, equilibra el escrutinio subjetivo. Desde "Madrid", un poema que rememora la ciudad en la que el poeta vivió como becario Fullbright, y que describe a los gitanos y vagabundos que vendían ramas y árboles en la Plaza Mayor, incluido también en Maybe It Was So, hasta "Oda: ciudadanos", de Creatures of a Day, en el cual ofrece un panorama de la ciudad de Chicago -donde vive- siguiendo el modelo de los Chicago Poems, de Carl Sandburg, otro imaginista, Gibbons atiende al mundo y a sus incomprensibles habitantes, al hervor de los lugares y los hechos, al latir contradictorio de la tierra, plagado de ternura y error, de ironía y esperanza. En este flujo, que conjura lo subjetivo y lo coral, aparecen diseminados momentos de gran lucidez analítica, breves deflagraciones líricas que iluminan su palabra escueta sin enjoyarla: "Muchas mujeres admiran la fuerta masculina que no se emplea/ Contra ellas. O mejor: cuando la fuerza masculina/ Se refrena, dejando caer los brazos, y la fuerza actúa/ Con ternura voluntaria, muchas mujeres la admiran", escribe en "Desde una barca de papel"; o bien personajes grotescos y desconcertantes, como el torturador poeta de "Migraciones de aves", perteneciente a It's Time. Los detalles pueblan también, la poesía de Gibbons y contribuyen a su tangibilidad, a su exactitud, como reclamaba Pound. El extenso poema en prosa "Lugar histórico", de Homage to Longshot O'Leary (1999), por ejemplo, específica, con toda minucia, la forma en que las avispas, "encorvadas en el aire", cazan o enjambran. En otras ocasiones hallamos piezas, asimismo largas, con algo de Kerouac y Bukowski, que retratan a jóvenes airados y vulnerables que recorren calles sin otro propósito que disfrutar del desorden y el amor, como "Playa Blanca", de Sparrow (1997), donde leemos: "nuestra ciudad (...)/ es un simulacro de realidad; los edificios se yerguen// junto a las autopistas como si realmente fueran sólidos;/ aceleramos al revés de la tardía vacuidad// de la noche de verano, armando, por si acaso/ explicaciones y coartadas...".
La traducción de Desde una barca de papel es excelente, aunque su camino haya sido tortuoso: tres traductores, Manuel Ulacia, Jennifer Clement y Víctor Manuel Mendiola, la suscribieron a finales de los noventa y sus versiones han sido revisadas para esta edición por Jordi Doce y el propio Reginald Gibbons. El resultado final es fluido y atinado, aunque, en alguna ocasión, se transparenta la plantilla del idioma original y se recurre a una pasiva prescindible o se abusa de los pronombre posesivos: "Puso su manita en mi hombro", "tomándome de la manga mi abrigo", "los niños me robaron mi moneda". Ello no enturbia una edición irreprochable, fundamental para acceder a un autor tan ignorado como sugerente.

viernes, 10 de septiembre de 2010

HILOS DE ARAÑA

Resulta gratificante que, a pesar del tiempo transcurrido, sigan apareciendo reseñas de los libros de la colección en los más diversos lugares. Desde México nos llega una de Nadie puede tocar la realidad, de Luis Arturo Guichard. Se encuentra en la revista Hilos de araña. Sin duda el libro lo merece. Reproducimos el enlace.

http://www.tarancon.es/index.php?option=com_docman&task=cat_view&gid=1061&limit=10&limitstart=0&order=name&dir=DESC&Itemid=80

jueves, 9 de septiembre de 2010

MÁS GIBBONS

En el blog "El juego de la taba" de Elías Moro acaba de aparecer una reseña sobre el libro Desde una barca de papel, de Reginald Gibbons. Transcribimos el enlace.

http://eljuegodelataba.blogspot.com/2010/09/2-poetas-anglosajones.html

domingo, 29 de agosto de 2010

ARGULLOL, DE NUEVO

José Antonio Millón realiza una crítica del libro de Rafael Argullol, Poema de la Serpiente en su blog Sendas y divagaciones. Reproducimos el enlace para quien esté interesado en esta entrada.

http://sendasydivagaciones.blogspot.com/2010/08/lectura-del-poema-de-la-serpiente-de.html

domingo, 1 de agosto de 2010

RESEÑA EN NOTAS AL MARGEN

Recientemente ha aparecido una reseña del libro Poema de la Serpiente de Rafael Argullol en el blog Notas al margen de Manuel Simón Viola. Reproducimos el enlace

http://simonviola.blogspot.com/2010/07/poema-de-la-serpiente.html

miércoles, 23 de junio de 2010

ENTREVISTA CON RAFAEL ARGULLOL



¿Qué papel juega la filosofía en la literatura de Argullol?


En mi obra, literatura y filosofía van tan estrechamente unidas que apenas pueden diferenciarse. Busco precisamente la fusión de conceptos e imágenes: esta es la idea nuclear de mi "escritura transversal".


¿Qué motivo lleva a un autor consagrado como usted a publicar en una pequeña editorial como Littera?


Prefiero libertad y creatividad a la "cultura del éxito".


¿Desde qué prisma contempla Argullol la poesía?


La poesía es la palabra que roza el silencio, la escritura más esencial y turbadora.


Poema de la Serpiente es en pocas palabras...


Un poema sobre la contingencia, el deseo y la conciencia trágica de nuestra mortalidad.


¿Qué le gustaría escribir a Argullol y aún no se ha atrevido?


Sí me he atrevido: el libro que se publicará el próximo septiembre: "Visión desde el fondo del mar".

domingo, 6 de junio de 2010

De, Poema de la Serpiente







Aún tenemos alegres esperanzas

para el día vacilante que comienza.

Seguramente conoceremos

algo que valía la pena

y que ayer no podíamos sospechar.

Saldrá el sol

después de tanta lluvia

y no faltará la mirada

que nos queme el corazón

en una esquina imprevista.

Incluso en la negrura

más absoluta

brillan las luciérnagas.


Poema de la serpiente, Rafael Argullol







miércoles, 2 de junio de 2010

POEMA DE LA SERPIENTE, DE RAFAEL ARGULLOL



Aparece dentro de la colección Littera Poesía el libro Poema de la Serpiente, de Rafael Argullol. Este conjunto de poemas fueron escritos para acompañar un montaje que de La flauta Mágica de Mozart realizó en 2003 La fura dels Baus bajo la dirección musical de Marc Minkowski. Los textos, que adornaron entonces aquella teatralización, poseen una autonomía como todo poético y los fragmentos que componen el poemario son, en realidad, un único poema.
Desde Littera Libros estamos muy satisfechos con esta nueva edición que incorpora a la nómina de nuestros autores a Rafael Argullol, un escritor con una trayectoria literaria sobresaliente y de amplia difusión. Muchas gracias, Rafael.

jueves, 13 de mayo de 2010

PRESENTACIÓN DE ZOMBIE LOVE





El pasado viernes día 7 tuvimos el honor de presentar en la Casa de Cultura de Villanueva de la Serena el libro de Irene Albert, Zombie Love. El público asistente disfrutó con el desenfado de la obra y de la autora, y pudo comprobar cómo, a veces, el verdadero carácter de un escritor puede comenzar a vislumbrarse con sus primeros pasos. Para Littera Libros constituye un privilegio contar con la ópera prima de autores que, seguro, darán que hablar en un futuro.

miércoles, 21 de abril de 2010

ENTREVISTA CON IRENE ALBERT





Zombie Love y 23 años, ¿se puede tener claro el camino a seguir desde tan pronto?


No, al menos yo no. En este momento estoy más cómoda en modo autoestopista: lo importante es moverse y que no te asesinen en el intento.


¿Cómo presenta Zombie Love a Irene Albert?

Como alguien que hace más sublimación que literatura y a quien no hay que tomar muy en serio. Me reí escribiéndolo, así que sería estupendo que alguien se riera leyéndolo, y que no se tomara a mal que, de entre Eros y Thanatos, escogiera mi bando tan rápidamente.


¿Qué lecturas han influido más profundamente en el libro y en la autora?

Teniendo en cuenta que mi aproximación a la literatura es completamente asistemática y tiene mucho que ver con las estanterías de la casa de mis padres, tengo favoritos como Boris Vian -que es delirante-, Quim Monzó -que es brillante- y Herman Hesse, que hace psicología de calidad. Ionesco me hace reír y Max Brooks me aterroriza racionalmente. Y sin él no habría ni Zombies ni Love.


¿Qué opina de un proyecto como el de Littera?

Hacía falta. Reúne en sus filas autores de mucho talento y los acoge, cuida e impulsa porque lo merecen, al margen de la rentabilidad o lo comercialmente exitoso. En mi caso, me demuestra que dejer de ser inédita ni duele ni ná y que la distancia entre una redacción para un profesor exigente del instituto y publicar puede no ser tanta. Y disfrutarse.


¿En qué trabaja en estos momentos Irene Albert?

En salir bien en la orla. Es extenuante.

martes, 20 de abril de 2010

ZOMBIE LOVE, de IRENE ALBERT




Acaba de aparecer dentro de la colección Litteratos un nuevo título, Zombie Love, de Irene Albert. Para la editorial es una apuesta (segura) y un orgullo dar a conocer valores de la frescura y juventud de esta autora nacida en Cáceres en 1987. Estamos convencidos que este libro híbrido que aúna poesía y prosa con un alarde de desenfado y madurez dará mucho que hablar en un futuro. Os invitamos a conocer las buenas vibraciones, la ironía y el humor de Zombie Love:



EL DUELO


Resultó que aquel dolor era un proceso. Llamarlo

así me dignificaba el llanto.

Llevé luto e insomnio rigurosos. Dije muchas veces

que quería morir.

Con el tiempo me fui serenando y me permití una

sonrisa tímida aquí y allá.

Me comí un dulce. Me vestí de gris.

Todos aplaudieron el ritual. Todos preguntaron.

Lo que no comprendo es el escándalo: por supuesto

que la parte más dura fue matarlo.








sábado, 17 de abril de 2010

DISPUTAS Y LAMENTOS



Bajo el título Disputas y lamentos, Jaime Siles dedica al libro de Reginald Gibbons Desde una barca de papel una extensa crítica en el ABCD de hoy sábado. La reproducimos íntegramente.

Desde hace tiempo, las artes se debaten entre lo ético y lo retórico, sin llegar a encontrar una articulación que permita fijar un tipo de discurso que ocupe el punto fiel de la balanza. La mal llamada poesía social se inclinó por lo primero; la estética posterior al simbolismo, por lo segundo. La poesía norteamericana ha sido -junto con la alemana- la que más se ha esforzado por generar un nuevo tipo de discurso capaz de servir de expresión a las contradicciones del capitalismo tardío y a las disfunciones propias de la civilización postindustrial.

El clasicista Reginald Gibbons (Houston, 1947), traductor de Cernuda y de Guillén, y, con Charles Segal, de Sófocles y Eurípides, retoma una tradición que enlaza con el versolibrismo de Whitman -en lo relativo a la renovación de los metros- y con Milosz y Auden, en lo relativo al aliento moral. Sus precedentes más inmediatos son Rukeyser y McGrath, y lo que la teoría literaria anglosajona denomina poesía de la experiencia, que nada tiene que ver con la del mismo nombre practicada en España.

Gibbons abandona la concepcion hegeliana del símbolo y la sustituye por la schlegeliana de la alegoría, a la que añade alguno elementos de carácter surreal, mezclados con mecanismos heredados de la alta cultura literaria. Y, aunque su punto de partida es siempre un hecho real y sus referentes remiten a situaciones cotidianas concretas, su escritura se caracteriza por la elipsis y la concisión como rasgos, y por un tipo de proceso textual abierto que sólo el lector puede y debe completar. No hay aquí, pues, un territorio establecido de antemano, cuyo desenlace se conoce casi desde el principio y se intuye mucho antes de llegar al final. Gibbons -como explica Jordi Doce- es un poeta de finales abiertos. Y esto -junto con su intento de crear una poesía civilizadora, puesta al servicio de la nueva realidad social de la que es consecuencia y reflejo- configura y condiciona tanto su dicción como su identidad.

Una antología tan breve como ésta difícilmente puede dar cuenta exacta de una obra poética y crítica muy amplia, cuya naturaleza y desarrollo sólo en esquema se deja ver aquí, aunque sí es suficiente para resumir la evolución seguida por su autor desde 1981 hasta 2008. "La carta" -de su libro The Ruined Motel (1981)- muestra lo que serán sus códigos y el modo en que la sorpresa -cuyo lugar suele ser el último verso- desempeña su papel. Más complejo y ambicioso resulta "Comer" -de su libro Saints (1986)-, en el que el verso se adensa y la dicción también, hasta constituir un compacto bloque con pausas semánticas muy claras que intentan objetivar los ritmos de las relaciones de pareja. Y muy distinto es "Desde una barca de papel" -de Maybe It Was So (1991)-, que da título a la presente selección: en él se agrupan, en torno a una conocida cita de Tu Fu, una serie de micropoemas concebidos como fotogramas y en los que Gibbons va proyectando escenas tanto de la conciencia que las mira como de la vida de hoy.

El resultado es una constelación de emociones refractadas que reverberan intercambiando ondas entre sí y en las que -a través de un monólogo dramático diferente al habitual- su autor traduce una visión crítica del sujeto histórico de nuestro tiempo. Y lo hace desde una instancia de discurso tan empírico como moral: "Para muchos de mis amigos la vida parecía una guerra sin fin / Ninguno deseaba tener ocio para pensar, sólo algo en que ocuparse".

Hay aquí, pues, una renuncia expresa tanto a la metáfora como a la metafísica y, a su vez, un análisis de la constante disolución del yo: de la ausencia del mismo, vista desde la repetida revisión de la infancia. Por eso evoca lo que hubiera querido olvidar. Lo que hace Gibbons es reemprender "un paseo por el amplio reino caído del pensamiento" y huir de toda tentación de solipsismo al tender puentes entre lo lírico y lo real. "Amantes", "Desterrado, finales de los sesenta" y "Oda: Ciudadanos" son una buena muestra de ello.