Luis Arturo Guichard es el segundo por la derecha
De izquierda a derecha: José María Cumbreño y Luis Arturo Guichard
Teresa Guzmán y Juan Ricardo Montaña, autor este último de Viaje a Éfeso
Luis Arturo Guichard es el segundo por la derecha
De izquierda a derecha: José María Cumbreño y Luis Arturo Guichard
Teresa Guzmán y Juan Ricardo Montaña, autor este último de Viaje a Éfeso
Conversaciones con máscara es un poemario que apela a ese pasado
encuentro, o encuentro actual o venidero y donde después de sentarnos
frente a frente, de

1. Littera Libros acaba de cumplir cuatro años. ¿Cómo enjuiciarías, en términos generales, la trayectoria de la editorial?
Por lo que he podido comprobar, la editorial ha consolidado una línea de publicación con identidad reconocible, dando a conocer trabajos muy interesantes de autores emergentes. Cada publicación de Littera Libros es una completa sorpresa.
2. ¿Qué supuso para el conjunto de tu obra el libro que publicaste con nosotros?
Supuso ver la primera de mis obras traducida al castellano, cosa que se me antojaba imposible.
3. ¿En qué estás trabajando en la actualidad?
Estoy escribiendo una obra de teatro sobre el acoso escolar para público adulto.
4. ¿Podrías adelantarnos una parte de ese nuevo trabajo?
Seis antiguos condiscípulos se reúnen para celebrar el 25 aniversario de su promoción. El motivo de la convocatoria, sin embargo, se va revelando diferente: escoger el fracasado del curso.
Un fragmento:
(En TINO parla amb
TINO: No vull tornar a l’oficina.
MARTA: Has agafat un bon pet!
CASADEVALL: Sóc del Club Nàutic de Salou. Tinc el carnet de patró de iot.
TINO: La meva vida és una merda. No vull tornar a casa!
MARTA: Perquè ho dius això?
CASADEVALL: Tinc un iot de dotze metres d’eslora. Es diu “Freedom”; “Llibertat” en anglès.
FINA: (saltant) Però què burro ets, Casadebull!
TINO: Una puta merda: de casa a la feina i de feina a casa. Al vespre, em fan jugar amb els crios, mentre a la televisió fan programes de merda. A mi, no m’agraden els crios, ni la televisió. Els dissabtes per la tarda els he passejar-los a tots amb el cotxe. I els diumenges, he d’anar a dinar amb tota la puta família. Amb tota. No m’agrada passejar, ni els cotxes, ni la merda de crèdits amb que pago la meva vida de merda. M’agraden les motos perquè no hi van críos, ni dones embarassades, ni el cony maletes plenes de merda.
FINA: T’agraden els meus pits? (Silenci) Agafa-me’ls. Que me’ls agafis, collons!
(en CASADEVALL obeeix tímidament)
TINO: La meva dona no em deixa donar-li pel cul; i, a mi, porta quinze anys, donant- me pel cul amb aquesta puta vida de merda!
MARTA: Tino… vols que t’ajudi a vomitar?
FINA: Així no, imbècil: prem-los fort. Més fort! Però què inútil ets, Casadebull!
TINO: Saps que vull fer? Saps que faré? Fotré el camp de casa. Buidaré els comptes de tots els clients de l’oficina. De tots els que portin una vida de merda. De
tots els que paguin crèdits per portar aquesta vida de merda. A tots els que tinguin família, els deixaré a zero. Sense res. També a la meva. Hi penso cada dia que sóc a l’oficina, a tota hora: mentres cago, mentres follo, mentres jugo amb els nens…!
MARTA: Tino…jo…
FINA: Remena’ls. He dit que me’ls remenis, tros de talòs!
TINO: (somicant) No vull seguir així. Vull marxar amb tu, Marta. Amb moto. Amb tu. Amb tu…
(
FINA: (li clava una forta bofetada a en CASADEVALL) Però què t’has cregut, imbècil? Creus que m’he posat aquests pits per a que tu els magregis, foca greixosa? Creus que m’impressiona el teu iot de merda, la teva vida de merda, Casadebull? Quin fàstic que em fas!
(en CASADEVALL s’ha posat a plorar. Surt corrent de l’aula)

Intentando ser objetivo (al fin y al cabo son amigos míos), diría que es la trayectoria de una editorial que ha sabido hacer excelencia de la humildad con la que se aventuró a salir a un mundo verdaderamente complejo y desafiante. La dedicación casi heroica de sus promotores –ellos mismos poetas-, el esmero en el cuidado de sus libros y el trato fraternal con sus autores, han obrado el milagro. Legitimada por unos lectores que quizás echen en falta tiradas más amplias para hacerla más accesible, Littera Libros puede sacar ahora la cabeza con el orgullo de los supervivientes.
Para mí supuso la oportunidad de dar a luz algo diferente a la poesía que había venido publicando en los últimos veinticinco años. El cuenco de la mano es lo único que he escrito en prosa en todo este tiempo, y el hecho mismo de su escritura, su justificación, tiene su origen en el amable ofrecimiento que en su día se me hizo de publicar en Littera, algo que acepté de inmediato –sin saber en qué iba a consistir exactamente mi participación- a la vista de alguno de los primeros ejemplares que llegaron a mis manos, de una exquisitez poco común. El resultado fueron aquellas prosas que, sin dejar de hacer referencia a mi poesía y a sus circunstancias fundacionales, me acercaron a nuevos lectores y en mí mismo abrieron nuevas expectativas de futuro.
3. ¿En qué estás trabajando en la actualidad?
En un nuevo libro de poemas del que hasta ahora no tengo ni la palillería, sólo notas sueltas y la voluntad de escribirlo sin prisas.
4. ¿Podrías adelantarnos una parte de ese nuevo trabajo?
A falta todavía de algo que merezca la pena, aquí va un texto de estirpe cacereña de los que ruedan por los cajones:
Aunque los constructores dejan bajo los edificios la semilla del desmoronamiento, en lo alto, en las desmochaduras de las torres, mientras el sol arranca reflejos minuciosos de las piedras, de la argamasa pobre de las indefensiones, la mirada reúne los cielos de este mundo en uno solo de un azul olvidado.
No hay otra luz que ésta. Ni otra claridad.
Omar Pimienta. En la frontera de Méjico con Estados Unidos.
1. Littera Libros acaba de cumplir cuatro años.
¿Cómo enjuiciarías, en términos generales, la trayectoria de la editorial?
Creo en cada uno de los libros que he podido leer de Littera. Estoy orgulloso de que Primera Persona: Ella esté en Littera, la casa perfecta a la que pudo llegar ese libro huérfano. No tengo muchos argumentos para hacer un juicio justo, no puede haber un juicio justo porque la literatura y este proyecto editorial se reirían de mis calificativos. Únicamente diré que estoy agradecido de formar parte de la familia (sólo en familia se puede permitir este tipo de empresas): mucho trabajo, excelente literatura, determinación y poca sensatez: Littera.
2. ¿Qué supuso para el conjunto de tu obra el libro que publicaste con nosotros?
Primera Persona: Ella fue publicado aquí en Tijuana en 2004. Fue mi primer libro y le tengo un cariño especial. Revisarlo, quitarle, ponerle, saborear la idea de que alguien lejos de aquí lo lea y lo aprecie reanimó mi escritura. Cuando lo publiqué por vez primera, en ese entonces, escribir se me había convertido en un ejercicio de respiración; al revisarlo de nuevo comencé a sentir que me faltaba el aire.
3. ¿En qué estás trabajando en la actualidad?
En un álbum fotográfico. En un poemario. En las dos cosas.
4. ¿Podrías adelantarnos una parte de ese nuevo trabajo?
Una noche con hacha se defendió de los pitufos
la vida se podía ir por las venas
pero entraba
no siempre con la misma fuerza y por eso hay que aumentarle
la invasión de los fili -bluesteros nos tomó por sorpresa a todos
cientos de pitufos intentaban matarlo
él era el herrero que protegía las casas de la ciudad de paso
un hombre bueno decía don Marcos a mi me compraba chocolates
Adrián aseguró haber matado a varios él era más grande y tenía una hacha
nunca supe que pensar me dan más miedo los pitufos que la heroina
creo recuerdar los muebles las paredes destrozadas
Adrián murió de un pasón
o se suicido de un pasón
o simplemente se les adelantó a las creaciones de Hanna-Barbera
seguramente le encontraron la vena azul destrozada
nuestra tarjeta de presentación
herrería Efestos
Calle 10 # 870 Colonia Libertad P/B Tijuana México
tel: 6 83 18 35
presupuestos gratis en Tijuana y San Diego
Luis Arturo Guichard
1. Littera Libros acaba de cumplir cuatro años. ¿Cómo enjuiciarías, en términos generales, la trayectoria de la editorial?
Littera es una editorial hecha por poetas, y creo que eso la define por entero: bella, exigente y radical.
2. ¿Qué supuso para el conjunto de tu obra el libro que publicaste con nosotros?
La experiencia fuerte e inesperada de entrar en una especie de canon paralelo: pocos ejemplares magníficamente cuidados por gente que se emociona con lo que está haciendo.
3. ¿En qué estás trabajando en la actualidad?
Cuando termino un libro de poemas quedo huérfano y desorientado -más que de costumbre, quiero decir. En la transición hacia el libro siguiente lleno libretas de fragmentos indiferenciados y sin poda que luego me conducen a algo (o no).
4. ¿Podrías adelantarnos una parte de ese nuevo trabajo?
Va uno de esos fragmentos, que retrata un poco su propio destino.
***
Cosas que se quedaron en la sombra,
alimentadas al abrir y cerrar la puerta.
Cosas que se guardaron para un más tarde,
para habrá algún día, para el brillo del futuro.
Cosas que nos miran suplicantes,
tratando de recordarnos que tienen
una verdad y un uso.
Cosas: agendas que se convirtieron
en el libro de los muertos,
números de teléfono
que sólo llaman al pasado,
cuadernos con anotaciones
que ahora son oscuros epicismos,
fotos en sepia de personas en sepia.
Cosas apenas vivas en la sombra
que proyectan nuestros cuerpos,
batallas perdidas que, con suerte,
ya no son nuestras batallas.
***
David Yáñez. Autorretrato.
1. Littera Libros acaba de cumplir cuatro años. ¿Cómo enjuiciarías, en términos generales, la trayectoria de la editorial?
En mi opinión, la forma de trabajar de Litera Libros, tan cerca del corazón y tan lejos del bolsillo, con ese respeto por el trabajo que se hace más allá de toda perspectiva mercantil y ese mimo con que se trata cada volumen es sin duda el paradigma de cómo deberían hacerse las cosas. Los cuatro años que cumple la editorial son cuatro años de ilusión y de trabajo duro.
2. ¿Qué supuso para el conjunto de tu obra el libro que publicaste con nosotros?
Litera Libros fue, en verdad, la única editorial que me abrió la puerta sin pedir nada a cambio. Gracias a ellos, existo como autor, qué más se puede decir.
Estoy harto de ver cómo los jóvenes escritores tienen que convertir su vida en un gigantesco Facebook, haciéndose amigos de editores, escritores reconocidos y demás gente del gremio para ver si alguien les saca a la luz su manuscrito. Yo odio eso; y además no tengo memoria para los nombres, así que es casi una imposibilidad física andar rondando como un perro faldero a ver si me cae algo. Si de algo estoy orgulloso es de que envié por mail un poemario y la editorial me respondió que sí, sin más.
3. ¿En qué estás trabajando en la actualidad?
Estoy dando las últimas pinceladas a un poemario, “Madrid era una fiesta”, que habla sobre mi vida allí, sobre los porqués de esta gigantesca ciudad y lo poco que se parece a sí misma vista desde dentro.
4. ¿Podrías adelantarnos una parte de ese nuevo trabajo?
Este es (por ahora) el poema que abre el libro.
ESBOZO
Dos yonquis tomando el sol
recostados en el escaparate de una joyería
-sinécdoque perfecta de esta ciudad-
y chicas bonitas taconeando por las escaleras
del metro a las nueve de la mañana
zigzagueando entre peruanos agarrados a sus sombras.
Cabizbajos hombres de arcilla ungiendo
de suciedad a deliciosas mujeres atareadas,
hombres tristes y mujeres recién duchadas, limpias.
Mis problemas ya nunca tienen nombre de mujer,
tienen nombres de grandes compañías
de suministro eléctrico o proveedores de gas.
Mujeres en el metro.
Las más jóvenes protegen sus caras rojas
en las páginas de la propaganda política;
no es rubor
no tiene nada que ver con miradas fugaces y asustadas
es que están exhaustas, y tampoco tiene que ver
con el sexo, son las nueve de la mañana, están limpias.
Cuando era joven llevaba un bloc de dibujo
en vez de una imitación de Moleskine
y soñaba con dibujar a mi novia desnuda
o con exámenes finales y felaciones
o con faldas de uniforme de colegio privado
y todo era comida rápida y pantallas de cine
y dibujar a chicas hermosas y fugaces
y coches y tristeza fácil
y todos los problemas del mundo y pagar el gas
no importaba, no importaba, de veras.
Y nunca
nunca había montado en metro.
Jordi Doce, Oxford, 1999.
1. Littera Libros acaba de cumplir cuatro años. ¿Cómo enjuiciarías, en términos generales, la trayectoria de la editorial?
Creo que Littera Libros es un ejemplo perfecto de lo que puede hacerse cuando un presupuesto forzosamente modesto es corregido y hasta trascendido por el entusiasmo, el conocimiento, la curiosidad, la amplitud de miras y el deseo de sumar, de tocar con rigor y coherencia muchos palos distintos. Ha habido tiempo para publicar poesía, ensayo, diarios, artículos, para tener escritores españoles, portugueses y, muy pronto, un estadounidense, para hacer libros de distinta extensión y naturaleza que responden a estéticas muy diversas. Creo que el balance no puede ser más positivo, a la espera de que la crítica de los suplementos nacionales conceda a estos libros el espacio que se merecen. Entretanto, la red constituye una alternativa mucho más abierta y liberadora para darlos a conocer entre los lectores interesados.
2. ¿Qué supuso para el conjunto de tu obra el libro que publicaste con nosotros?
Littera Libros me dio la oportunidad de recuperar la fe en la publicación, de vivirla con alegría después de una temporada de profundo escepticismo al respecto. Pude reunir las páginas en prosa que escribí casi al mismo tiempo que Lección de permanencia (Pre-Textos, 2000) y ofrecer, por así decirlo, el reverso del tapiz, el revés de la trama, una especie de acotación en prosa de los poemas que componían aquel libro. En cierto modo, me permitió colocar una de las piezas que faltaban en el rompecabezas de mi pasado.
3. ¿En qué estás trabajando en la actualidad?
Ando con varios proyectos a la vez: un libro de poemas que crece con cierta agilidad; un breve libro de ensayos sobre Eliot y Auden que verá la luz a comienzos del año que viene en la editorial Vaso Roto; y, finalmente, un par de trayectos de traducción de los que todavía no puedo decir gran cosa. Me gustaría reunir en un solo volumen muchos de los fragmentos y aforismos que cuelgo regularmente en mi bitácora, pero creo que esperaré un poco más. Se publica demasiado y ya he contribuido de sobra con mi dosis particular de ruido ambiente.
4. ¿Podrías adelantarnos una parte de ese nuevo trabajo?
Un poema reciente, creo que muestra del tono general del nuevo libro.
ENTONCES
Cuando el mundo se convirtió en el mundo
la luz brillaba como de costumbre
sobre un reloj indiferente,
el aire estaba lleno de comienzos
y mil veces en mil calles distintas
alguien se tropezaba en una piedra
y esa piedra le abría los ojos;
fue la ocasión que todos esperábamos
para tomar las mismas decisiones,
besar de nuevo el mismo suelo,
decir los hasta luego de anteayer;
y el rostro amado y rutinario
que fingía escuchar
o brindaba una mano distraída
volvió a apartarse antes de tiempo.
Detrás de las ventanas crecía la penumbra,
una gaviota hurgaba en la basura
y los niños jugaban casi a ciegas
ignorando los gritos de sus madres.
Era un día cualquiera en la ciudad,
con su ruido de fondo en nuestras venas
y el hollín de la noche borrando cercanías.
Quien guardó una moneda en su bolsillo
no fue más rico a la mañana.
Nada ocurrió que pueda recordarse,
ninguno de nosotros se dio cuenta
cuando el mundo se convirtió en el mundo.